cronograma
Establecer un cronograma es un buen primer paso rumbo a los
tratamientos para la fertilidad. Las parejas deben considerar
cuántas etapas de tratamiento están dispuestas a emprender y/o
cuántas pueden costear. Los sentimientos y las opiniones deben
compartirse abiertamente, porque la infertilidad se aborda mejor en
equipo. Las decisiones relativas a los tratamientos son mucho más
fáciles de tomar cuando los dos miembros de la pareja están
luchando por los mismos objetivos.
Los cronogramas y caminos que una pareja elige dependen de su
propia y exclusiva situación. Otras personas pueden brindarles
consejos y opiniones, pero sólo esa pareja puede decidir qué
cronograma de tratamiento es mejor para ellos. Las parejas deben
tomar en cuenta que un cronograma no es obligatorio y que puede
cambiar a medida que el tratamiento avance.
los primeros pasos
Al trazar un cronograma, las parejas deben hacerse a sí mismas
las siguientes preguntas:
- ¿Cuáles son nuestras limitaciones financieras?
- ¿Quién nos puede brindar apoyo?
- ¿Se adapta el tratamiento a nuestras concepciones espirituales
y morales?
- ¿Cuáles son nuestros sentimientos con respecto al
tratamiento?
- ¿Hasta qué paso del procedimiento deseamos seguir?
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los pasos siguientes
Para ayudarse en la toma de decisiones, las parejas deben
realizarle a un especialista en fertilidad las siguientes
preguntas:
- ¿Cuál es el número recomendado de ciclos (de tratamiento) para
cada opción terapéutica que se está considerando?
- ¿Cuánto tiempo existe entre cada ciclo de tratamiento, de
haberlo?
- ¿Hasta qué punto es la edad un factor determinante en nuestro
cronograma?
- ¿Cuáles son las probabilidades de lograr el embarazo de cada
una de nuestras opciones de tratamiento?
- ¿Cuánto costará un procedimiento en particular?
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